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jueves, 11 de diciembre de 2014

La "Pinshesha" Mathy.

Hubo una vez una "Pinshesha" que se llamaba Mathy increíblemente rica, bella y sabia.
Cansada de pretendientes falsos que se acercaban a ella para conseguir sus riquezas, hizo publicar que se casaría con quien le llevase el regalo más valioso, tierno y sincero a la vez.
El palacio se llenó de flores y regalos de todos los tipos y colores, de cartas de amor incomparables y de poetas enamorados.
Y entre todos aquellos regalos magníficos, descubrió una piedra, una simple y sucia piedra.
Sorprendida, hizo llamar a quien se la había regalado.
A pesar de su curiosidad, mostró estar muy ofendida, cuando apareció el joven que se llamaba Homero y le dijo: "Esta piedra representa lo más valioso que le puedo regalar, es mi corazón, y también es sincero, porque aún no es de usted y es duro como una piedra. Solo cuando se llene de amor se ablandará y será más tierno que ningún otro".
El joven se marchó tranquilamente, dejando a la "pinshesha" sorprendida y atrapada por el joven.
Quedó tan enamorada, que llevaba la piedra con ella a todas partes, y durante meses llenó al joven de regalos y detalles, pero su corazón seguía siendo duro como la piedra en sus manos.
La “pinshesha” se desanimó y arrojó la piedra al fuego, en ese momento vio cómo se deshacía la arena y de aquella piedra tosca surgía una bella figura de oro.
Entonces comprendió que ella misma tendría que ser como el fuego y separar de su vida lo inútil de lo importante.
Durante los meses siguientes, la “pinshesha” se propuso cambiar su reino y al igual que la piedra, dedicó su vida, sus riquezas y su sabiduría a separar lo inútil de lo importante.
Cambió tanto que el pueblo se enamoró de ella. Comenzaron a verla como era ella realmente, su solo presencia transmitía calor humano y pasión por lo que hacía y la comenzaron a llamar "Pinshesha de fuego".
Y como con la piedra, su fuego deshizo la dura corteza del corazón del joven Homero, y tal como lo había prometido, resultó ser tan tierno y justo que hizo feliz a la “pinshesha” Mathy hasta el final de sus días.


FIN.

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