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jueves, 11 de diciembre de 2014

Enamórate de ti, antes que de mí.

Enamórate de ti, antes que de mí.

Es lo que desde el inicio le dije, porque la llegué a querer tanto que mi amor no era egoísta. No quería retenerla si ella no quería, pero lucharía por ella, para verla bien, feliz y con esa sonrisa que me cautivó. Dicen que el verdadero amor es ese en el cual uno no busca su propio bien, sino el de la persona que se quiere de verdad. Tal vez mi misión solo era abrirle los ojos y alejarla del pasado que tanto mal le hizo. El amor es algo complejo, muchos creen que se trata solo de besos, abrazos y sentimientos sencillos, pero no es así. El amor es difícil de entender, es algo más allá. Un ejemplo claro es cuando te preocupa más el bienestar de esa persona por sobre el tuyo. Que somos capaces hasta de dejar ir, porque creemos que así va a estar mejor. Y el amor es así, tomamos el camino más fácil, por encima de lo que sentimos, en lugar de quedarnos a luchar. Y lo que siento por ella va mucho más allá de cualquier cosa. Ella no cree cuanto la he podido llegar a querer, cuanto haría por verla siempre feliz. Cambiaría mi vida por la suya, para que no sufra todo el tormento que le tocó vivir. La vida nos puso en el mismo camino, por algo. Todo tiene una causa. Desde el primer "Hola", la primera sonrisa, la primera tomada de manos, el primer abrazo, el primer beso, la primera discusión, la primera reconciliación, y tantas primeras veces. Pero yo no quiero ser uno más de esos en su vida, que van y vienen, no. Yo lo quiero todo con ella. Aunque suene a mucho para ella, pero para mí sigue siendo poco. Poco, porque ella se merece todo y mucho más. Ella no tiene ni idea de cuánto significa en mi vida, he llegado a quererla tanto que hasta me sorprendo de muchas cosas, de la paciencia, de la ternura, hasta la amargura se me fue con ella. Ese es el verdadero amor. Ella no cree que se la pueda llegar a querer tanto por sus problemas, por su actitud, que en realidad es un escudo mal utilizado. Dice que es fría, pero cuando me besa, me abraza y se ríe, es la niña más feliz y tierna que he visto. Quisiera poder tener un espejo o poder retratar sus ojos y su sonrisa, cuando estamos juntos. Pero ella quiere estar sola, dijo, y yo no quiero interponerme en sus decisiones, solo quiero su felicidad, su bienestar, porque así es lo que siento por ella. Es un amor desinteresado. Mi amistad la tiene, mi amor también. Porque yo no quería ser un simple novio, quería ser su mejor amigo, su confidente, su consejero, su ángel guardián. "Porque ella es lo que más quiero, es mi luna, mi mar, mi cielo, soy su paz, su alegría, su luz, su guardián".

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